En este momento de la temporada, nuestro pensamiento se circunscribe al Río Limay y a sus principales afluentes, todos enfocados en las marrones migratorias.
Bajo estas condiciones, una mosca con la que siempre hemos tenido buenos resultados son las imitaciones de bagres. Muchas de estas imitaciones fueron evolucionando y mejorándose en función de las experiencias. Es así como surge esta mejora sustancial de un modelo ya probado.

Algunos puntos que sintetizan y explican estas mejoras:

A) Mink: El mink es una piel que posee una marcada diferencia entre pelo de guarda y subpelo. El primero es más duro y “arma” mejor el cuerpo de la imitación. El conejo es bueno aunque al ser un pelo más blando y suave, este “colapsa” o pierde el volumen a pesar de que navega muy bien.
B) Ojos de plomo: El bagre es un habitante del fondo y por lo tanto debemos tratar que nuestra mosca se acerque a este. El ojo de plomo aplicado como se muestra, asegura que la mosca navegue invertida. Esto es de gran ayuda sobre todo cuando la mosca sale del canal principal e ingresa en el final de la deriva, donde la profundidad es baja. A veces esta es una buena zona para pescar con bagres.
Si esta mosca no navegara invertida, casi siempre termina tocando las piedras del fondo y en consecuencia la punta del anzuelo se daña. Es allí cuando espontáneamente el pescador aumenta la velocidad de sus tirones para evitar tocar el fondo y esto es notado por las truchas marrones importantes, tal cual lo describe nuestro amigo Dave Withlock.
C) Cabeza en pelo de ciervo: La parte superior de esta posee una vuelta de pelo más, esto contribuye a que la mosca mantenga su natación invertida.
D) El anzuelo usado debe tener ojo recto o hacia arriba, esto también ayuda a mantener la buena natación de la mosca. En este caso en particular, el Tiemco 777SP es una maravilla de diseño.

Como emplear esta mosca:

Simplemente trate de arrojar esta mosca un poco más aguas arriba que de costumbre, esto mejora el tiempo de hundimiento. En otras palabras, adelántese al lugar elegido y dele tiempo a que la mosca profundice, navegue y derive sobre el mismo. Esto último es bueno si corrige su línea con un Reach mend, si no lo hace, esto será de poca o nula utilidad. Cuando ingrese al agua, esta mosca le facilita “pescar sobre la costa”, justo donde nos sorprendemos con una trucha grande comiendo pancoras, alevines o bagrecitos.
Al final de la deriva esta mosca ha demostrado efectividad también, nunca la subestime.
Les enviaremos otras propuestas en breve, no se las pierda y mucha suerte.

Consultas, no dude en enviarlas a info@federicoprato.com.ar


RECETA

Anzuelo:
Tiemco 9395 o 777sp,  #8 al #2 - Hilo: Flymaster plus
Abdomen: Tinsel chenille, kelly green - Ojos: Lead eyes small pintados, red
Alas: Cuero de Mink (visón) negro - Ribete: Ultra wire, negro
Cabeza: Deer body, negro (sistema Muddler)




1 - Para comenzar fijamos los ojos firmemente delate contra el ojo del anzuelo y cementamos (cianoacrilato), luego llevamos el hilo hacia atrás y fijamos el alambre sobre el costado de la pata.

2 - Atamos el chenille y formamos el abdomen compactando vuelta a vuelta hasta los ojos.

3 - Para armar el ala, primero preparamos la tira de mink afinando el cuero hacia el extremo final de la cola, luego lo perforamos con la punta del anzuelo al medio y atamos el otro extremo detrás de los ojos.
Terminamos de fijar la tira contra el chenille atándola desde atrás hacia delante con el alambre (para no pisar pelos lo ideal es humedecerlos antes de pasar el alambre)

4 - Cortamos y emparejamos un mechón de pelo de ciervo y atamos detrás de los ojos (sistema Muddler) de manera que gire y se desparrame alrededor del anzuelo. El largo del collar es similar al del pelo de mink

5 - Para finalizar atamos otro pequeño mechoncito de ciervo por encima entre el primer mechón y los ojos, atamos el nudo y cortamos el Muddler.

6 - El corte de la cabeza acompaña al borde de los ojos en los costados y parte superior y la línea del chenille por debajo.
Cementamos el nudo y parte inferior de la cabeza.

Atado y fotografía : Gerardo Martinetto