Monstruos de agua dulce

Pirarucú o Arapaima con Mosca en Amazonas.ar22

Desde que lo vi por primera vez en uno de esos documentales de Nat Geo sobre el Amazonas, el paichepirarucú o arapaima (Arapaima gigas) me deslumbró por completo.  Con este aspecto prehistórico, acorazado de grandes escamas y su colosal tamaño. Creo a muchos de ustedes les habrá pasado lo mismo. Un tremendo monstruo de río, que se acredita nada menos que el título de “el pez de agua dulce más grande de América”.

Cada viaje que emprendíamos hacia el Río Negro en Amazonas a pescar Tucunaré, decíamos con mi amigo Samuel, llevemos una #12 y la tengamos preparada arriba del bote por si se nos aparece uno.

Pero los viajes pasaron y los arapaimas nunca aparecieron y cada vez que hablábamos del tema, los guías nos desalentaban con la imposibilidad de lograr una captura.

Ya casi no se los ve por estos lados, los han matado a todos por acá, solo quedan en regiones aisladas, donde es imposible llegar, nos decían.

ar18A principio de este año, recibo un mail de Marcelo Vilosio, que solo incluía el link a un video y una palabra, “vamos?”  Se trataba del corto que Untamed Angling, sacaba como video de promoción de su nuevo destino “Pirarucú Lodge “. No tuve que pensarlo demasiado con semejante invitación.
Así fue que luego de muchos meses de preparación, llegaba el momento de la partida, y toda la incertidumbre que al grupo le generaba la idea de intentar pescar semejante pez con una caña de moscas.
Partimos desde Córdoba con destino a Manaos, descansamos una noche allí, y aprovechamos esta primera mañana para recorrer el puerto y el tradicional mercado donde se concentran todos los productos que salen de Amazonas.
Cerca del medio día partimos rumbo a Tefé, una hora de vuelo y aterrizábamos en la ciudad ribereña a orillas del lago Tefé, sobre el río Solimoes, allí nos estaba esperando Rafael, uno de nuestros guías, con todo listo para salir hacia la reserva donde pasaríamos los próximos días pescando.
Luego de aproximadamente una hora de navegación rumbo oeste, finalmente llegábamos a media tarde al Uacari Eco lodge, un complejo con habitaciones y comedor flotantes ubicado sobre el canal Mamiraua, próximo al ingreso a la reserva y lago del mismo nombre.

ar20Es increíble ver semejante estructura flotando sobre una base de troncos, y pensar que el nivel de las aguas entre la época seca y el máximo nivel de aguas, puede llegar a tener diferencia de más de 10 metros. Podíamos ver las marcas en los árboles de las alturas a las que llega el agua cuando todo se inunda.
Bajo nuestros pies una acuario de peces de colores: escalares, oscars, tucunares, agujas, arowanas, y muchos más que no conocíamos. Y por supuesto, muchos yacarés al acecho.
Mientras desembarcábamos y hacíamos las acomodaciones, empezábamos a ver desde nuestras habitaciones, a metros nomas, algunos de los grandes arapaimas que nos daban la bienvenida con coletazos y saltos para mostrarnos que estábamos entrando en su territorio.
Estos peces tienen su vejiga natatoria muy desarrollada, por lo que tiene una función similar a un pulmón humano. Por esto suben a respirar en la superficie en períodos de  entre 15 y 20 minutos y así los podemos ver.

Ya nos empezaba a hervir la sangre.

Comenzaba la acción

ar24ar25Utilizamos el resto de la tarde para armar y calibrar equipos, por supuesto para charlar sobre otras pescas y moscas.
A primera hora del día siguiente con toda la incertidumbre y ganas salíamos a la cancha.
Pero el partido no se nos hizo fácil de entrada con estos gigantes, que no son fáciles de engañar. No fueron muy colaboradores en tomar la mosca, al parecer no se desesperan demasiando en comer plumas y materiales sintéticos.
Tuvimos una primera mañana sin piques en nuestra lancha con Horacio, y lo mismo para la de Maxi y Francisco. A pesar de verlos rolar en cada lugar donde intentábamos.
Pero como no podía ser de otra manera, Marcelo y Enrique nos ponía el tapón para general presión al grupo,  a primera hora  Marcelo sacó un baby o “bodeco” como los llaman allá a los arapaimas menores a 30 kilos.  Y un rato más tarde, a las once de esa primera mañana clavó el pez más grande que lograríamos sacar en los cinco días de pesca, un verdadero monstruo de 1.80 metros y 97 cm de circunferencia.  Una mole de más de 80 kg.

ar17ar13La pesca continuó dura por los primeros tres días, ya nos estaban doliendo los brazos de tanto tirar y nada, solo algunos bodecos que comenzaban a querer salir en las fotos.  Pero los grandes gigantes que veíamos saltar todo el tiempo no querían tomar. Los guías que nos seguían alentando, ya van a picar no se desesperen, no tenemos demasiada experiencia sobre el comportamiento de estos peces, son bastante erráticos e inconstantes en tomar las moscas, pero hay momentos en que se les cambia el chip y comen. Nos decían.
Y así fue, los últimos dos días de pesca tuvimos horarios bien definidos de actividad en lugares puntuales.
Luego de presentarles nuestras moscas durante horas, finalmente los piques llegaron. Piques suaves, como si una pequeña mojarrita tocara el leader, luego la línea que se frena definidamente y a clavar. A clavar con ganas, ya que tienen una boca muy dura  y es común perderlos, sobre todo en los saltos.

arowana1ar5Una bestia de más de 50 kg saltando completa por el aire es un espectáculo increíble de ver. La pelea es un cuerpo a cuerpo para tratar de llevarlos hacia la orilla y poder vararlos.  Una verdadera lucha de pesos, ya que algunos de los peces que logramos sacar, pesaban lo mismo o más que nosotros mismos.

La alegría de cada captura cuando finalmente lográbamos tenerlos en la costa era desbordante, un momento donde todas las lanchas nos juntábamos para festejar, compartir y brindar entre todos,  como un logro del equipo, y no del que le tocara empuñara la caña en ese momento.
Luego, las fotos de rutina, la devolución  y el bautismo que consistía en tirarse  de panza al barro, como un futbolista festejando un gol.
Cada noche cuando volvíamos al lodge, la señal de cuanto habíamos pescado era en función de cuanto barro hubiese en nuestra ropa.  Una locura.
Así, todos tuvimos nuestra oportunidad y logramos engañar a un pez al que no habíamos tenido acceso nunca antes. Una especie relativamente nueva y sobre la cual hay mucho que aprender y desarrollar. Cada uno de nosotros logramos volvernos a casa con una foto junto a uno de esos gigantes que quedarán en el recuerdo.

ar1ar10Sin contar los piques errados, cortes y escapadas, logramos en cinco días de pesca sacar veinte arapaimas, nueve de los cuales superaron los 50 kg. La reserva Mamiraua es lugar es increíble, desbordante de naturaleza, es el Amazonas como te lo muestran los documentales.

Hay una muy buena concentración de arapaimas, si no los hubiera, la posibilidad de pescarlos sería casi nula.
Es un pez increíblemente raro, grande y poderoso, muy difícil de engañar, pero logramos pescarlos con una caña de mosca y creo que cada uno de los que participamos de este viaje cumplimos un sueño.

Equipos y técnicas

Para pescar los bodecos, utilizamos cañas Redington y Sage #8 y #9 armados con líneas RIO Dorado WF de flote o flote/intermedias y un solo tramo de tippets RIO fluoroflex saltwater de 60 lbs. de aproximadamente dos metros.
ar3ar14Estos peces de menor tamaño los encontramos en lagunas menores o costas con aguas bajas, generalmente con vegetación flotante, por lo que debemos concentrarnos en poner nuestras moscas en las orillas donde rolan, para estos utilizamos streamers pequeños similares a los que usamos para pescar dorados o más chicos, tanto en colores claros, como en oscuros. Una de las cosas más diferenciadoras con otras pescas, es que los strips(recogida de la línea) los debemos hacer con movimientos bien lentos y largos, muy diferente a lo que estamos acostumbrados con el dorado o tucunaré.
Los piques son una simple detención de la línea, como si hubiésemos enganchado la mosca en una planta y allí debemos clavar. Una vez clavados, es como si tardaran un tiempo en reaccionar y darse cuenta que están enganchados.

ar7ar9A los grandes los pescamos en el medio del lago y canales principales, lugares de mayor profundidad, con pozos que van entre los dos y los ocho metros. ” Pirarucú fica um metro do fundo”, nos decía nuestro guía local.
Allí los pescamos con cañas #10 a #12 líneas de hundimiento RIO Leviathan de 400 y 500 gr. y tippets RIO fluoroflex de 80 a 100 lbs.de un metro y medio.

Simplemente hay que barrer los sectores con más concentración de peces, realizando tiros con la mayor distancia posible, usualmente toda la línea, esperar a que las moscas bajen y comenzar a moverlas suavemente, con strips largos y lentos.
Al parecer es un pez lento para tomar, la persigue como con curiosidad para luego succionar la mosca dentro de su gran boca. Esta es la manera que los guías han encontrado como más efectiva para hacerlos picar y así fue.
Todos los grandes tomaron moscas de veinte a veinticinco centímetros, atadas con materiales sintéticos y algo de pluma en anzuelos 4/0 a 6/0 (TMC 600sp) en  colores negro y negro con rojo.

ar16

Arowanas y otras especies.

En algunos momentos del día y a modo de descanso de los grandes equipos,  pudimos realizar una más liviana y muy atractiva, más cercana a la que estamos acostumbrados a realizar con truchas por ejemplo, con caña #6 y mosca secas.

pacuarowana4Realizamos una variada muy interesante, donde los arowanas (Osteoglossum bicirrhosum) sobresalieron, ya que pudimos hacer una pescar a pez visto con imitaciones de terrestres, muy divertida. Se trata de ponerles la mosca adelante, las encaran directamente, la inspeccionan por un momento y la toman con suavidad, los clavas y dan grandes saltos y buenas corridas, pudiendo sacar varios ejemplares en solo un rato. Intercalado con algunos tucunaré babys, pacúes, pirañas y pequeños bricons que les ganan tomando las secas con velocidad de rayos.

 

ar12

Gerardo Martinetto.

 

 

 

 

 

 

 

 

3 comentarios sobre “Monstruos de agua dulce

  1. Con cada palabra de la nota se identifican mis sensaciones supuestas de pescar una Arapamia, felicitaciones, un abrazo.

Deja un comentario