Nuevas alternativas para la pesca del Dorado.

LLegamos al fin del 2008 y si algo tenemos que decir es que es el año del Dorado, casi todos los ámbitos del país han pasado por su mejor momento, antes o después los pesqueros dieron sus mejores capturas en años. Uno de ellos en particular el Río Dulce parece haber sido visitados por más pescadores de los que podamos imaginarnos. ¿Por qué? Se lo preguntamos a distintos pescadores y expertos, no se pierdan esta y las próximas notas...

El grupo se prepara para la aventura.

Tuve la suerte de conocer el Rio Dulce antes del fatídico corte de agua del año 2003,  puedo contar al igual que muchos de la maravillosa pesca que nos quitaron en un abrir y cerrar de ojos  o mejor dicho como quien abre y cierra un grifo. En fin,  prefiero contar  la increíble recuperación  que tiene actualmente este generoso pesquero que podemos disfrutar desde hace un par de años.
En Agosto del 2007, me comunique con Cesar Neme (palabra más que autorizada en la materia), quien me puso al tanto sobre las mejoras y desde ese momento  debo  haber  pescado vadeando unas 6 o 7 veces por períodos de  4 a 5 días y siempre acompañado por Cesar Neme. La pesca  fue creciendo en cantidad y además  en calidad,  pero en cada uno de estos viajes pudimos ver algún dorado importante al cual por distancia o por su  lugar estratégico, no llegábamos alcanzar con nuestras moscas.
A fines de noviembre pasado,  recibo una nueva invitación de Cesar, esta vez con algo nuevo: Decidimos flotar el rio.  Con el apoyo de otro guía amigo, Mario Santillán de Salta, el Chino Charata y Víctor Rueda. Quienes aportarían otra balsa, para la flotada junto a Cesar,  la logística y su vasta  experiencia tanto en el monte como en el rio,  el cual  pesca desde niño.
El lugar elegido como base de operaciones fue la ciudad de San Martin. (Loreto) ubicado a unos 60 Km de la capital Santiagueña,  aguas abajo del dique Los Quiroga.  La zona cuenta con todos los servicios, un par de hoteles, comedores, proveedurías y se ubica a solo una media hora de viaje del lugar elegido, ya sea que vamos a vadear  o para flotar. Si decide flotar, el tramo a recorrer debe ser corto debido a la escasa velocidad del agua y sin duda contar con un guía nos permitirá  pescar tranquilo todo el día, disfrutar del paisaje y de la abundante avifauna ribereña.

La moderada velocidad del río permite mantener la posición y así pescar un mismo palo hasta el fin.

Los accesos son bastante complejos, algo cerrados por la vegetación con lo cual teníamos que ingresar al lugar de inicio con las balsas desarmadas y recién poder armarlas junto al río.
Tan pronto como comenzamos  a pescar, ya nos percibimos grandes diferencias de técnicas y sobre todo las posibilidades que nos daba el hecho de estar arriba de una embarcación. Tiros más cortos, ángulo de cast más elevado, precisión, presentación,  derivas más controladas  pasando la mosca a milímetros de los refugios más difíciles y justo allí, “entre los palos”.

Julio López y la primer presa.
Guille Magariños sonriente con su dorado.
César Neme y otra de las mejores piezas.

Todo se tradujo en  mejores resultados,  primero en cantidad y luego en un mejor en tamaño. Es increíble la cantidad de dorados que pescamos a pesar de que el caudal  ese día era el mínimo  suficiente  para mantener con vida los peces  y al contrario de otros ríos, había que remar a favor de la corriente y nunca hizo falta frenar las balsas.
Por momentos  subían dos o tres dorados a la misma mosca, y el que la ganaba resultaba atacado por otro  más grande y que llegaba incluso a cortar el leader  arriba del tippet de acero, algo curioso.

Julio y César mostrando sus resultados.

Resultó  imprescindible contar con la  experiencia de los dos guías que me acompañaban, Mario en los remos y Cesar que cada ves me sorprende mas con sus truquitos y consejos, en un momento me indica que al caer la mosca le cambiara la dirección de natación con un mend, ese era el momento en el que explotaba el agua con un pique en “lavarropas” muy violento,  también note que al levantar la mosca para el back cast  se perdían  piques de dorados que  seguían la mosca, allí César  me dice:  Antes de levantar la mosca,  tira una pequeña corrección contra corriente para darles más tiempo. No les puedo explicar todas las capturas que obtuvimos de esa manera, y uno más:   “Deja pasar ese palo, tiene doradillos, el de atrás puede tener uno mejor  y te lo perdes  mientras devuelves el chiquito” y… dicho y Hecho, todas las elecciones de palos fueron correctas y nos dieron los mejores dorados.
 Pescar dorados “al palo” es verdaderamente  espectacular,  la reacción inmediata de los peces quienes parecen saber que tienen solo una oportunidad de cazar las moscas, y las atacan con una furia y velocidad descomunal, luego el desafío de presentar como la mosca a la perfección casi milimétrica.

El antes y el después de la dentadura de un dorado reflejado en estas moscas.

En cuanto a los equipos,  usamos cañas Redington CPX #6 y Redington SS #6, esta temporada todavía están para utilizar un equipo seis, pero la que viene seguro tendremos que usar un #7 u #8. El notable crecimiento de los dorados  lo amerita, las líneas siempre para agua salada y climas tropicales cuyo recubrimiento diseñado para las altas temperaturas nos ayuda bastante, con el  sol santiagueño; probamos las Rio Mainstream Saltwater, y las nuevas Rio Bonefish. La Rio Tropical Saltwater WF7F/I, con su punta intermedia nos ayuda a bajar un poco más en  determinados lugares  y de esta manera podemos  pasar más camuflados  y  tentar a los más selectivos. El leader  elegido fue el Stripped Bass de Rio de 7 ft con 17.6 Lbs de resistencia y un chicote de acero de 20 Lbs.

La mejor, estos dorados alcanzan los 4kg.

Las moscas, lo primero que debemos contar es no menos de 20 moscas por día de pesca, no solo por las que dejamos adornando las ramas sino por los dorados con sus dientes  quienes se encargan de cercenarlas y dejarlas inservibles.
Los modelos más rendidores fueron las Némesis  atadas  en anzuelos 2 y 3/0 . Preferentemente  anzuelos TMC 811 S o similares en colores negro, amarillo rojo, chartreuse, cola plateada y cabeza de Craft Fur negro  de unos 10 a 15 cm de largo, y una apreciación muy personal:  “Pesca mucho más un tiro muy preciso que la mejor mosca”, así  es  que debemos practicar  bastante precisión  y arriesgar nuestras moscas  al extremo, los anti enganches funcionan muy bien tanto con los palos, como con los dorados por lo cual debemos estar dispuestos a perder el 50 % de los piques.
A las autoridades que les competan les voy a pedir que no permitan de nuevo  los cortes de agua para que no tengamos que vivir la desagradable experiencia de la masacre del 2003, voy a pedir también  a todos los pescadores que estemos alertas y sumemos esfuerzos para proteger este verdadero tesoro  tapizado de escamas de plata y de oro. Cuidemos entre todos este valioso  recurso que no solo disfrutamos los pescadores, sino  que también alimenta y da vida a innumerables poblaciones  ribereñas desde Las Termas de Rio Hondo hasta su desembocadura en la laguna de Mar Chiquita.


Julio López